Software de Kardex e Inventarios

Kardex Tauro

El Software de Inventarios Kardex Tauro® está diseñado para administrar eficazmente su Bodega o Almacén y se aprende a manejar en muy corto tiempo.

Kardex Tauro es gratuito para uso no comercial.
No requiere conexión a internet, funciona en Windows

Indicadores financieros: cuáles mirar y cómo leerlos

Indicadores financieros: cuáles mirar y cómo leerlos

El informe de cierre llega con una tabla de cifras y una pregunta que casi nadie responde: si la razón corriente es 1,50, ¿eso es bueno? Un indicador aislado no es bueno ni malo; es un número sin contexto. Se vuelve información cuando se compara con el periodo anterior, con el sector y con la meta que la empresa se puso. Aquí están los indicadores que de verdad se usan, la fórmula de cada uno, un ejemplo completo con nueve de ellos calculados y los puntos donde se leen mal. Las cifras del ejemplo son de ejercicio, no datos del mercado.

Los cuatro grupos y la pregunta que responde cada uno

Todo indicador financiero sale de tres estados: el balance, el estado de resultados y, cuando se quiere ver la caja, el flujo de efectivo. Con esas fuentes se arman cuatro grupos. Cada uno responde una pregunta distinta y ninguno reemplaza a los otros. Una empresa puede tener liquidez de sobra y no ser rentable; puede ser rentable y quedarse sin caja un viernes. Revisar un solo grupo es mirar una sola cara del negocio.

GrupoPregunta que respondeIndicadores
Liquidez¿Alcanza para pagar lo que vence en el corto plazo?Razón corriente, prueba ácida
Endeudamiento¿Cuánto del negocio se financia con deuda?Pasivo sobre activo, apalancamiento
Eficiencia¿Cuánto tarda el dinero en volver?Rotación de cartera, rotación de inventario
Rentabilidad¿Cuánto queda por peso vendido y por peso invertido?Margen bruto, margen neto, ROA, ROE

Liquidez: la pregunta es si alcanza el lunes, no si el número es 1,5

La razón corriente divide el activo corriente entre el pasivo corriente. Dice cuántos pesos de activo de corto plazo hay por cada peso de deuda que vence en el mismo horizonte. La prueba ácida hace la misma cuenta, pero resta el inventario, porque el inventario no se convierte en dinero a la velocidad de una factura cobrada.

Ahí está la primera trampa. Un comercio cuyo inventario rota en 30 días puede vivir con una prueba ácida de 0,75, porque vende rápido. Una empresa industrial cuya materia prima tarda meses en transformarse tiene el mismo 0,75 y un problema serio. El número es idéntico; la realidad no.

La segunda trampa es el contenido del pasivo corriente. Ahí conviven deuda bancaria de corto plazo, proveedores, impuestos y nómina. Si el pasivo está concentrado en obligaciones que el banco renueva cada año, la empresa depende de esa renovación. Eso no aparece en la razón corriente: aparece en las notas del balance y en los vencimientos.

Endeudamiento: cuánto del negocio pertenece a otros

El endeudamiento divide el pasivo total entre el activo total. Es el porcentaje de los recursos que la empresa usa y que no son de los socios. El apalancamiento compara el pasivo con el patrimonio: cuántos pesos de deuda hay por cada peso propio.

Ninguno de los dos tiene un techo universal. Una empresa de servicios con ingresos estables soporta más deuda que una que depende de dos clientes. Lo que importa es la combinación: deuda alta con margen neto bajo deja poco espacio para un mal trimestre; deuda alta con márgenes sólidos y vencimientos largos es una decisión de negocio, no un error.

También importan la moneda y el plazo. La deuda en dólares con ingresos en pesos cobra caro cuando el dólar sube, y ese efecto no está en el indicador: está en el gasto financiero del periodo siguiente.

Eficiencia: cuántos días tarda el dinero en volver

La rotación de cartera divide las ventas entre la cartera. El resultado dice cuántas veces al año se cobra la cartera completa. Dividir 365 entre esa rotación lo vuelve legible: días de cobro. Con la misma lógica, la rotación de inventario divide el costo de ventas entre el inventario, y 365 entre el resultado da los días que el inventario permanece en bodega.

Dos advertencias. Primera: numerador y denominador deben ser comparables. Si las ventas llevan IVA y la cartera también, la cuenta funciona; si una lo lleva y la otra no, el resultado queda inflado o castigado sin que nadie lo note. Con el costo de ventas y el inventario pasa lo mismo: ambos van sin IVA. Segunda: use 365 días en todo el tablero, o 360, pero nunca los dos, porque el mismo hecho termina con dos cifras distintas según quién lo calcule.

Estos dos indicadores explican más rápido que ningún otro un problema de caja. Una empresa rentable que pasa de 30 a 60 días de cobro necesita el doble de capital para vender lo mismo, y ese capital sale de algún lado: de la caja o del banco.

Rentabilidad: cuatro márgenes que no dicen lo mismo

El margen bruto divide la utilidad bruta entre las ventas y mide lo que queda después del costo del producto. El margen neto divide la utilidad neta entre las ventas y mide lo que queda después de todo: gastos, intereses e impuestos. La diferencia entre ambos es, en la práctica, todo lo que la empresa gasta para vender y para administrarse.

El ROA divide la utilidad neta entre el activo total: cuánto genera cada peso invertido en el negocio, sin importar cómo se financió. El ROE divide la utilidad neta entre el patrimonio: cuánto genera cada peso de los socios. El ROE será mayor que el ROA siempre que haya deuda, porque el denominador es más pequeño. Eso no es mejor gestión: es más riesgo.

Por eso el ROE se lee junto al endeudamiento. Un ROE de 18 % con endeudamiento de 50 % es sano. El mismo 18 % con endeudamiento de 80 % se sostiene mientras el negocio aguante y se convierte en pérdida apenas el margen cede un par de puntos.

EBITDA: mide la operación, no la caja

El EBITDA suma la utilidad operativa, la depreciación y la amortización. Su utilidad es comparar la operación entre empresas con distinta deuda e impuestos, y entre periodos donde cambió la inversión en activos. Eso es exactamente lo que mide: la caja que genera la operación antes de impuestos, intereses y capital.

Lo que no mide es igual de importante. No es flujo de caja: no descuenta lo que se gastó en comprar maquinaria, ni lo que quedó atrapado en cartera e inventario, ni el pago de impuestos. Una empresa con EBITDA positivo puede quedarse sin dinero para la nómina del viernes. El EBITDA no sirve para saber si la empresa puede pagar una deuda mañana.

Sirve para otra pregunta: ¿la operación, en sí misma, produce más de lo que cuesta operarla? Si la respuesta es no, ningún ajuste financiero lo arregla. Si es sí y aun así falta caja, el problema está en el capital de trabajo o en la inversión, no en el margen operativo.

Ejemplo completo: los nueve indicadores de una empresa

Empresa comercial con estas cifras del año: ventas $600.000.000, costo de ventas $420.000.000, utilidad bruta $180.000.000, utilidad neta $36.000.000, activo corriente $120.000.000, inventario $60.000.000, pasivo corriente $80.000.000, pasivo total $200.000.000, activo total $400.000.000, patrimonio $200.000.000 y cartera $50.000.000. Con eso se calculan los nueve indicadores.

IndicadorFórmulaCálculoResultadoQué dice
Razón corrienteActivo corriente / pasivo corriente120 / 801,50Por cada peso que vence hay 1,50 de respaldo
Prueba ácida(Activo corriente − inventario) / pasivo corriente60 / 800,75Sin inventario, el respaldo no cubre lo que vence
EndeudamientoPasivo total / activo total200 / 40050 %La mitad del activo se financia con terceros
Rotación de carteraVentas / cartera600 / 5012 veces (30 días)La cartera se cobra una vez al mes
Rotación de inventarioCosto de ventas / inventario420 / 607 veces (52 días)El inventario dura casi dos meses en bodega
Margen brutoUtilidad bruta / ventas180 / 60030 %De cada $100 vendidos quedan $30 antes de gastos
Margen netoUtilidad neta / ventas36 / 6006 %De cada $100 vendidos quedan $6 al final
ROAUtilidad neta / activo total36 / 4009 %Cada $100 de activo generan $9 de utilidad
ROEUtilidad neta / patrimonio36 / 20018 %Cada $100 de los socios generan $18

El apalancamiento, pasivo sobre patrimonio, es 1,00: hay tanto deuda como capital propio. La liquidez corriente parece cómoda en 1,50, pero al quitar el inventario baja a 0,75, y ese es el punto débil: la empresa depende de vender inventario para pagar lo que vence. Y el inventario tarda 52 días en salir, más que los 30 días que da la cartera para cobrar. Ahí hay un desfase de 22 días que la empresa financia con su propio bolsillo.

La rentabilidad cuenta otra historia. El margen bruto de 30 % es razonable para comercio; el neto de 6 % deja poco colchón, porque dos de cada tres pesos de margen bruto se van en gastos, intereses e impuestos. El ROE de 18 % duplica el ROA de 9 %, y esa diferencia no viene de vender mejor: viene de que la mitad del activo se paga con deuda.

La misma empresa un año antes: creció y ganó menos por peso vendido

El año anterior las ventas fueron 15 % menores: $522.000.000, porque 600 dividido entre 1,15 da 521,7. El margen neto fue 7 %. Con esos dos datos se reconstruye la utilidad: 7 % de 522 es $36,5 millones. Este año la utilidad es $36,0 millones.

La empresa vendió 15 % más y ganó prácticamente lo mismo. Si hubiera sostenido el margen de 7 %, la utilidad habría sido 600 por 7 %, es decir $42,0 millones. Hay $6,0 millones que se quedaron en el camino. Creció y ganó menos por peso vendido.

ConceptoAño anteriorAño actualVariación
Ventas$522,0 millones$600,0 millones+15 %
Margen neto7 %6 %−1 punto
Utilidad neta$36,5 millones$36,0 millones−1,4 %
Utilidad con el margen anterior—$42,0 millones$6,0 millones no capturados

El origen puede ser cualquiera: descuentos para crecer, mezcla que se movió hacia productos de menor margen, costo de ventas que subió más que el precio, o gastos fijos que crecieron con la operación. El indicador no dice cuál. Eso se busca en el estado de resultados línea por línea y en el detalle de ventas por producto. Lo que el indicador sí dice, y con claridad, es dónde buscar.

Tendencia, sector y meta: las tres comparaciones obligatorias

La tendencia exige tres periodos como mínimo, y cinco si el negocio es estacional. Un solo periodo es una foto; una serie es una película, y las decisiones se toman con películas. Un margen que baja tres meses seguidos dice algo distinto a un margen que baja un mes y se recupera.

El sector pone el número en una escala. El mismo 6 % de margen neto puede ser aceptable en distribución y muy bajo en servicios. Para comparar hace falta una fuente con la misma definición del indicador: gremios, estudios sectoriales, bases financieras o el contador que lleva varias empresas del mismo renglón. Comparar contra un promedio sin saber cómo se calculó es peor que no comparar, porque da una falsa sensación de referencia.

La meta es la que la empresa se puso por escrito. Sin meta, todo indicador positivo se celebra y todo negativo se explica; con meta, la conversación es sobre la brecha y sobre qué la cierra. Y conviene recordar que los valores buenos no existen en abstracto: una razón corriente de 1,2 puede ser sana en comercio y estrecha en industria. Depende del ciclo de caja, del plazo de la deuda y del respaldo del socio.

Cómo se maquilla una foto de cierre

Los indicadores se calculan sobre saldos de cierre, y el cierre se puede mover. Tres maniobras se repiten: cobrar cartera con insistencia en los últimos días del mes, no reponer inventario en la última semana y posponer pagos unos días para que salgan del periodo.

Cobrar cartera baja la cartera y sube la caja: mejora la prueba ácida y los días de cobro. No reponer inventario baja el inventario y mejora la rotación, aunque deje la bodega vacía en la peor semana del trimestre. Posponer pagos sostiene la caja, pero infla el pasivo corriente, así que maquilla el flujo y castiga la razón corriente. Ninguna de las tres crea valor: mueven el corte.

La forma de detectarlo es mirar el flujo, no la foto. El estado de flujo de efectivo de los tres meses siguientes, la cartera por edades y los días de pago a proveedores muestran si la mejora se sostuvo. Si la caja del cierre no se repite en el mes siguiente, el indicador estaba midiendo la fecha, no el negocio.

Indicadores operativos que explican los financieros

Los financieros dicen qué pasó; los operativos dicen por qué. Cuatro alcanzan para empezar: rotación de inventario por referencia, exactitud del inventario (conteo físico contra sistema), nivel de servicio (pedidos despachados completos y a tiempo) y días de cobro por cliente.

La conexión es directa. Si el margen bruto cae, la causa suele estar en descuentos no controlados, en merma o en una mezcla de ventas que se movió hacia productos de menor margen. Si los días de inventario suben, la causa está en referencias que se compraron de más o que dejaron de venderse. Si el nivel de servicio baja, la venta se pierde y el margen neto lo registra un mes después, cuando ya no hay nada que hacer con ese pedido.

Un tablero solo financiero llega tarde. Uno que incluya dos o tres indicadores operativos permite actuar antes de que el cierre confirme el problema.

El tablero que cabe en una página

Si el tablero tiene cuarenta indicadores, nadie lo lee y la reunión se pierde en detalles. Ocho o diez bastan: dos de liquidez, dos de endeudamiento, dos de eficiencia y tres o cuatro de rentabilidad. Cada línea lleva el valor del mes, el del mismo mes del año anterior, la meta y una flecha de tendencia.

Y un responsable por línea. Un indicador sin dueño no se mueve, porque todos suponen que alguien más lo está mirando. La frecuencia también importa: liquidez y eficiencia se revisan cada mes porque cambian rápido; endeudamiento y rentabilidad admiten revisión trimestral. Revisar todo cada semana convierte el tablero en ruido y el ruido se ignora.

Errores frecuentes: el síntoma, la causa y el costo

Los errores que más se repiten no son de fórmula, son de lectura. Y casi todos tienen el mismo efecto: dan una respuesta rápida a una pregunta mal planteada.

ErrorCómo se veQué cuesta
Comparar con un promedio sin fuente"Estamos por debajo del sector"Decisiones sobre una referencia que nadie puede reproducir
Leer un solo periodoEl indicador "mejoró" frente al mes pasadoConfundir estacionalidad con tendencia
Mezclar saldo con flujoCartera de cierre contra ventas de doce mesesDías de cobro que no cuadran con la realidad
Usar 360 y 365 en el mismo tableroDos versiones del mismo indicadorDiscusiones sobre cifras, no sobre el negocio
Tomar el EBITDA como caja"La operación genera tanto"No ver la inversión ni el capital de trabajo
Celebrar un ROE altoEl ROE sube al mismo tiempo que la deudaRiesgo creciente leído como eficiencia

Un cierre honesto antes de decidir

Nada de esto reemplaza al contador. Los indicadores se calculan sobre estados financieros que alguien debe revisar, y las decisiones de deuda, precio o inversión tienen efectos que un tablero no alcanza a mostrar. Si la empresa es muy estacional, si acaba de hacer una inversión grande o si está en reestructuración, la foto de cierre engaña y conviene leer la serie completa con quien conoce el detalle.

Lo que sí puede hacer cualquier dueño de pyme es elegir nueve indicadores, calcularlos igual todos los meses y mirarlos en tendencia. Ese hábito cambia más decisiones que cualquier herramienta. Un sistema de inventarios y facturación bien alimentado entrega la materia prima; en ese punto, Kardex Tauro permite tener cartera, inventario y ventas en el mismo lugar, que es la condición para que los indicadores se calculen sin reconstruir cifras a mano.

Sigue leyendo

Compartir
Enlace copiado
Microsoft Store desde Microsoft StoreDescargar gratis
Chatea por WhatsApp